El Barça gana el derecho a soñar (3-1) (Toni Padilla)

doctor weight loss



El Barça se ha ganado el derecho a soñar. Convirtiendo la temporada en un acto de fe en el que la principal virtud del equipo es seguir luchando cuando todo parecía perdido, el equipo de Quique Setión se metió en manos de un Messi que marcó el camino con una emotiva primera vez ante el Napoli en el Camp Nou (3 -1). Con la espada de Damocles en la cabeza, el equipo de Setión supo atacar cuando Messi decidió. Y se defendió durante toda la segunda parte y se clasificó para la fase final de la Champions League en Lisboa. El equipo está a solo tres partidos de ganar un título que no hace mucho parecía una utopía. El primer partido, el viernes ante el Bayern.

Si alguien puede entender el sentimiento de muchos barcelonistas en estos momentos, es precisamente su víctima, el Nápoles. Los napolitanos saben perfectamente lo que es convertir a un futbolista en una deidad con altares, himnos religiosos y oraciones. Desde fuera parece una broma de mal gusto, pero quien se arrodilla ante la imagen de un pequeño argentino sabe que un gol puede embellecer su vida por unas horas y hacerle olvidar las penurias, el paro, la tristeza. Y ahora mismo el Barça de Messi se parece un poco al Napoli de Maradona en los 80. Un buen equipo que necesita los milagros de su argentino.

Con tan solo 13 jugadores del primer equipo disponibles, Setión apostó por jugadores que ya saben lo que es jugar a sueldo en un clasificatorio europeo y dejó en el banquillo a Riqui Puig y Ansu Fati. Un Barça de circunstancias que sorprendió con el buen juego napolitano en los primeros minutos, en los que Mertens pateó el poste. Pero, una vez que Lenglet cabeceó en un córner en lo que fue casi el primer acercamiento del Barça, en Nápoles le temblaron las piernas ante un Messi omnipresente. El argentino sabe cuándo es el momento de abrir caminos. Instalado a la derecha, mortificaba a los hombres de Gattuso con sus diagonales, slaloms y goles imposibles. Hizo dos, aunque el segundo no subió en el marcador porque el VAR detectó un leve toque con las manos. En el fútbol moderno, el juego se detiene unos minutos para descubrir manos casi imposibles de ver, pero los árbitros tardan aún más en descubrir el claro penalti de Koulibaly sobre Messi, acción en la que el argentino le arrebató la cartera al zaguero senegalés y pagó el precio. de cometer un error que llevó a Suárez a poner el 3-0. El empate parecía listo para sentencia, pero antes del descanso Rakitic cometió un penalti e Insigne mantuvo vivo al Napoli, que cuidó el balón durante la segunda parte con acierto y ambición, incapaz de remontar la última línea defensiva del Barça, que ahora mismo puede Ya no se defiende con el balón, como hacía antes. Rakitic y Alba sufrieron con valentía en un partido en el que Griezmann, de nuevo, acabó solo, sin destacar. Por otro lado, De Jong dejó detalles, emocionado especialmente cuando el Barça era un bulldozer. Fueron apenas 20 minutos, el momento en que Messi tomó el timón de un equipo de dos bandas.

El Barça es una olla de grillos donde un jugador, Arthur, se niega a jugar pero intenta entrar al estadio sin permiso. Es el club que tiene la plantilla más cara del mundo pero tiene el banquillo lleno de jugadores del filial. Es un proyecto bajo presión que en 24 horas ha visto salir el sol gracias al tropiezo del Madrid y la victoria ante los napolitanos. En este año de penurias, el Barça se limita a ganar, renunciando a los elogios a su propuesta, esperando que sea Messi quien convierta este deporte en arte con acciones como su gol en Ospina, en el que cayó para marcar. Todo empieza y acaba en torno a Messi, que sabe que tras superar la prueba del Nápoles, el Barça ha salido de mucha presión. Y, por cierto, Setién respira, ya que se juega el trabajo.

Jóvenes, testimonios

Una vez Messi recordó que si veía una tarjeta se echaría a perder los cuartos de final, dosificándose, el Barça se limitó a defender durante la segunda parte, en la que Setión, viendo que el Napoli disfrutaba de una posesión estéril, no hizo cambios hasta los últimos cinco Minutos, cuando debutó con el mallorquín Monchu con un equipo que sigue vivo. A Setién le importaba un comino Riqui Puig y Ansu Fati, sin hacer cambios, a pesar de que tenía muchos jóvenes dispuestos a sudar sobre el césped. Es un reflejo de la realidad de un Barça que gana sufriendo. Sufriendo pero orgulloso, se ganó la oportunidad de ser perdonado de muchos pecados en Lisboa.

amazon gift card

Source