Compartir la clave WiFi es una idea terrible – Alfonso Arbaiza

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La crisis de coronavirus, lo que nos ha obligado a quedarnos en casa, ha acelerado aún más esa necesidad de conexión, ya que ha sido precisamente El medio que nos ha permitido seguir comunicándonos con el mundo exterior y, en muchos casos, teletrabajo.

Durante las semanas de encierro, los ataques cibernéticos han aumentado dramáticamente, aprovechando tanto el vulnerabilidad de los sistemas que tenemos en casa, fuera del control de las políticas de seguridad corporativas, como la vulnerabilidad emocional, capitalizando el miedo y la conciencia sobre el tema a través de estrategias de ingeniería social (phishing, fraude en línea, etc.)

Y, paralelamente, se han lanzado una multitud de alertas sobre actividades fraudulentas, se han escrito muchos artículos, se han celebrado conferencias, etc., ofreciendo consejos sobre cómo teletrabajar de manera segura, cómo evitar ser mordidos por estafas, cómo usar fuertes contraseñas, etc.

Sin embargo, pocos de ellos mencionaron la vulnerabilidad de las redes WiFi con los cuales estábamos conectados y a través de los cuales hemos estado desarrollando toda nuestra actividad, tanto privada como laboral o escolar.

Es sorprendente que, habiendo sido un elemento clave para nuestra vida diaria durante el encierro, se ha dicho muy poco sobre su seguridad y, en muchos casos, incluso se han ofrecido recomendaciones contraproducentes.

La inseguridad de la red WiFi.

Y si son tan inseguros, ¿por qué seguimos usándolos? ¿Por qué no se han hecho seguros? Para responder a esta pregunta, debe volver al origen de la tecnología WiFi.

Básicamente, debido a las limitaciones de los viejos procesadores, cuando esta tecnología fue concebida y diseñada, prevalecen la simplicidad y la velocidad, sacrificando los elementos relacionados con la seguridad.

En este momento, la conexión se ha vuelto tan popular y es tan barato y conveniente esa inercia misma ha impedido su correcta evolución. Se han realizado intentos para mejorar dicha seguridad, como con el nuevo protocolo WPA3, que, sin implementarse completamente, ya ha sido violado.

Y la razón es que, aunque se hacen avances en seguridad, todos los protocolos continúan utilizando el mismo sistema de autenticación, el PSK o la clave previamente compartida.

La “S” de PSK

¿Compartiría sus códigos de acceso a su correo electrónico? ¿A tu cuenta de Facebook? ¿Qué hay de tu banco?

Seguramente respondiste que no a las tres. Nadie, hoy, soñaría con compartir las claves que le dan acceso a varias tramas de su vida digital.

Sin embargo, Hemos estandarizado que para conectarse a una red WiFi debe hacerlo con una clave común compartido por todos los usuarios.

Quizás tengas más control en casa, pero ¿qué sucede cuando te conectas en una cafetería o colaboras? ¿Sabes cuántas personas tienen esa contraseña? O peor aún, ¿sabes quién se conecta y cuáles son sus intenciones?

El PSK, o clave precompartida, es lo que se llama el sistema de autenticación (acreditación), en la mayoría de las redes WiFi a las que generalmente se conecta.

Y esta es precisamente la principal vulnerabilidad de estas redes WiFi y que pueden ser atacadas fácilmente porque:

  • En muchos lugares el la clave es pública y masivamente compartida, sin tener control sobre quién lo tiene.
  • Conectando con una clave compartida y sin identificación del usuario, no es posible saber con precisión quién está conectado, solo puede conocer el MAC del dispositivo y esto es algo fácilmente suplantable.
  • La naturaleza misma de una red implica que todos los que están conectados tienen capacidad de ver qué dispositivos están conectados
  • Los usuarios dentro de la red tienen capacidad de capturar el tráfico que circula por esa red y conocer información confidencial como credenciales, capturar grabaciones de videocámara, etc., por ejemplo, utilizando un ataque conocido y fácil de llevar a cabo, como Hombre en el medio.

En resumen, para que una red WiFi sea segura es necesario que cada usuario se conecta con credenciales únicas (no compartidas) y privilegios delimitados.

Hasta ahora, esto solo era posible a través de una infraestructura de red compleja que no solo requiere una inversión significativa, sino que también cuenta con personas que saben cómo implementarla y administrarla, que solo es accesible para grandes empresas.

Sin embargo, ya existe en el mercado. soluciones, como el desarrollado por Tecteco, que te permiten tener el mismo nivel de seguridad Tiene una gran empresa, pero se gestiona sin necesidad de conocimientos técnicos y es económicamente asequible tanto para las PYME como para los hogares. Una solución en la que cada usuario y dispositivo se conecta con su propia contraseña y que permite definir los privilegios de estos usuarios dentro de la red.

Convénzase, compartir la clave WiFi es una idea terrible., un hábito que debes eliminar debido a tu ciberseguridad. Ahora es posible hacerlo.

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